Solar Térmica

La energía solar térmica (también llamada energía termosolar) consiste en aprovechar la radiación solar para producir calor mediante el uso de paneles solares térmicos. Dicho calor lo utilizamos para obtener agua caliente. Las aplicaciones más extendidas de esta tecnología son el calentamiento de agua caliente sanitaria (ACS), calefacción por suelo radiante, precalentamiento de agua para procesos industriales y calentamiento de piscinas.

 

  •  ACS. Agua Caliente Sanitaria
  •  Calefacción
  •  Calentamiento de Piscinas

 

 

Este tipo de energía nos permite ahorrar en el uso de combustibles fósiles y electricidad para producir calor, lo que conlleva un importante ahorro económico y reducción de emisiones de CO2 a la atmosfera.

 

Actualmente podemos afirmar que el aprovechamiento de la energía solar térmica es una tecnología madura y fiable, que las inversiones realizadas se amortizan sin necesidad de subvenciones, y que se trata de una alternativa respetuosa con el medio ambiente.

 

ACS. Agua Caliente Sanitaria

Una instalación solar de agua caliente sanitaria está compuesta por un grupo de colectores solares térmicos, un acumulador y una bomba de recirculación. Se trata de una instalación sencilla y de coste asequible, que le permitirá producir hasta el 70% del agua caliente de su hogar de forma gratuita.

 

¿Cuántos paneles solares se necesitan para generar agua caliente en una vivienda?

 En una vivienda de consumo medio de agua caliente (3-4 personas), con dos paneles térmicos, normalmente es suficiente para cubrir entre el 60 y el 70% de las necesidades energéticas anuales para su producción. El resto del aporte, hasta llegar al 100%, deberá ser proporcionado por una instalación auxiliar (calderas de biomasa, gas, gasóleo, termoacumulador, bomba de calor,…).

 

No compensa tratar de cubrir el 100% de las necesidades energéticas para la producción de agua caliente sanitaria ya que se necesitaría una instalación demasiado grande para abastecer el consumo cuando la radiación es menor (en el inverno) y, sin embargo, existiría una producción demasiado elevada en el verano que no se aprovecharía. Por lo tanto, la inversión inicial sería mucho mayor y no repercutiría de una forma proporcional en el ahorro energético obtenido.

 

 

¿Cuál es la normativa de aplicación en las instalaciones de ACS?

 

El Código Técnico de la Edificación (CTE) determina la obligación para las nuevas edificaciones de cubrir un porcentaje del consumo energético necesario para la producción de agua caliente sanitaria mediante instalaciones solares térmicas. Este porcentaje depende de la zona donde se encuentre la vivienda y del consumo diario de agua caliente (los porcentajes obligatorias están entre el 30 y el 70%).

 

Calefacción

 

La energía térmica producida por paneles solares se puede utilizar para calefacción (vivienda, oficina, local,…), a través de suelo radiante, radiadores de baja temperatura o fan-coils. Se puede conseguir un ahorro significativo en combustible o electricidad en torno al 60%, además de una reducción muy importante de emisiones de CO2 a la atmosfera.

 

¿Cuántos paneles solares se necesitan para el apoyo da calefacción en una vivienda?

La instalación solar térmica necesaria para apoyar la calefacción de una vivienda dependerá esencialmente de las necesidades energéticas (que dependen de la orientación, aislamiento, …) y del sistema de calefacción utilizado.

Como dato aproximado, se puede considerar que una superficie de paneles térmicos de un metro cuadrado por cada 10 metros cuadrados de superficie a calefactar, se reducirá entre un 25 y un 40% del consumo energético de calefacción considerando un sistema de calefacción de baja temperatura.

 

Calentamiento de piscinas

 

Con el agua caliente generada por una instalación de paneles solares podemos cubrir gran parte de la demanda de calor necesaria para el calentamiento de una piscina, y todo con las claras ventajas de economía y sencillez que presenta frente a otros sistemas de energías convencionales.
La climatización de las piscinas requiere un muy alto consumo energético, y por ello no está permitido en algunos países como España, donde la vigente normativa RITE prohíbe el uso de energías no renovables para la climatización de piscina tanto exterior como interior siendo obligatorio el uso de la energía solar que deberá aportar entre el 30 y el 70% de las necesidades térmicas anuales para el calentamiento de la piscina, dependiendo de la zona climática de emplazamiento.