Solar Fotovoltaica

La energía solar fotovoltaica consiste en el aprovechamiento de la radiación solar mediante la transformación directa en energía eléctrica a través de paneles fotovoltaicos (efecto fotovoltaico).

Existen fundamentalmente dos tipos de aplicaciones de la energía solar fotovoltaica:

  • Instalaciones conectadas a la red.
  • Instalaciones aisladas de la red eléctrica.

Instalaciones Fotovoltaicas Conectadas a Red

Sistemas fotovoltaicos conectados a red, esta aplicación consiste en generar electricidad mediante paneles solares fotovoltaicos e inyectarla directamente a la red de distribución eléctrica. Actualmente, en países como España, Alemania o Japón, las compañías de distribución eléctrica están obligadas por ley a comprar la energía inyectada a su red por estas centrales fotovoltaicas.

Instalaciones Fotovoltaicas Aisladas

Se trata de instalaciones autónomas (sin conexión a red) para abastecimiento de energía eléctrica a pequeños y medianos consumos, normalmente entre 1 kW y 5 kW. Consiste básicamente en producir nuestra propia energía eléctrica y adaptarla a las necesidades del consumo con una instalación diseñada a medida.

Los componentes básicos de una instalación solar fotovoltaica para autoconsumo son:

  • Paneles fotovoltaicos.
  • Estructura de fijación de paneles fotovoltaicos.
  • Regulador de carga solar.
  • Acumuladores.
  • Inversor.
  • Generador diesel de reserva (Opcional).

El mercado de la microgeneración solar fotovoltaica está en plena expansión por toda Europa, sobre todo en países con gran potencial fotovoltaico como España, Italia o Portugal.

Esquema de Instalación

Aplicaciones

La energía conseguida mediante generadores fotovoltaicos tiene gran diversidad de aplicaciones.

  • Telecomunicaciones.
  • Electrificación rural.
  • Aplicaciones agrícolas.
  • Aplicaciones ganaderas.
  • Iluminación Pública.
  • Señalización.
  • Control.
  • Desarrollo Rural.